El sabio filósofo Aristóteles (384 a.C-322 a.C) desarrolló esta teoría(una de las más conocidas teorías acerca del origen de la humanidad):
La teoría de la generación espontánea (también llamada "autogénesis"),que sostiene que las cosas se originan simplemente de la nada y sin ninguna explicación aparente, es decir de forma mágica, mediante poderes filosóficos.
Podía surgir vida animal y vegetal de forma espontánea, a partir de materia inerte. La observación indicaba que surgían gusanos del fango, moscas de la carne podrida, cochinillas de los lugares húmedos, etc.
En el siglo XVII, otro médico y biólogo llamado Francisco Redi, realizó varios experimentos sobre la generación espontánea y planteó su desacuerdo con esta teoría. Redi llevó a cabo un experimento para poder comprobar que la hipótesis de la generación espontánea no es cierta. Su experimento consistió en colocar cuatro frascos que contenían carne, algunas serpientes, peces y anguilas y los selló completamente. También colocó cuatro frascos más que contenían los mismo a elementos, pero esta vez los dejó abiertos. Después de unos días los frascos abiertos presentaron gusanos y otros organismos mientras que los frascos sellados permanecieron intactos y sin la presencia de formas vivientes. Redi concluyó que la vida sólo puede surgir de una vida preexistente y esta teoría se le conoce como "biogénesis". A pesar del experimento de Redi, la teoría de la generación espontánea no fue derrotada, ya que esta hipótesis se había creído cierta durante mucho tiempo y no era fácil dejarla de lado tan rápidamente.
Para el año 1860, el francés, Luis Pasteur se interesó en este problema del origen de la vida. Este importante biólogo demostró que en el aire se pueden encontrar numerosos microorganismos y que cualquier materia no viviente puede contaminarse a causa de estas bacterias presentes en el aire y pudo comprobar que estos organismos no aparecían si las soluciones de los alimentos han sido cuidadosamente esterilizadas. A pesar de los importantes experimentos de Pasteur, la teoría de la generación espontánea todavía no era derrotada. Pasteur pudo dar muchas respuestas gracias a su experimento de los matraces con cuello de cisne. Pasteur llena de varios líquidos, como levadura de cerveza, agua de levadura de cerveza con azúcar, orine, jugo de remolacha y agua de pimienta, algunos matraces con el cuello alargado y curveado en forma de cuello de cisne, los cuales fueron hervidos pero permitiendo la entrada de aire a través de estos cuellos. Mientras el líquido se enfriaba se podía observar como en la curvatura humedecida del cuello del matraz podían encontrarse organismos vivos que entraban con el aire y se depositaban en ese lugar sin entrar al líquido dentro del recipiente, manteniéndolo intacto. En este experimento se demostró que se mantenía la capacidad para mantener la vida, se le permite la entrada del principio activo del aire a los recipientes y aún no se observa ningún organismo vivo en las soluciones, las bacterias, que provienen del aire se depositan en la curvatura del cuello y una vez que
se rompe este cuello, la solución se contamina y es cuando aparecen los organismos. Gracias al experimento de Pasteur la teoría de la biogénesis toma fuerza, pero esta hipótesis todavía presenta interrogantes que se debían responder. Una de las preguntas que nacen de la teoría de la biogénesis es si todos los seres vivos tienen un antepasado común, y de ser así, cómo es posible que existan una variedad tan grande de organismos. Aunque esta pregunta es respondida en gran parte por la teoría de la evolución, pero de todas formas nos queda otra importante interrogante que argumenta que si la vida es originada por otro organismo vivo, de dónde se originó la primera forma viviente.



No hay comentarios:
Publicar un comentario